Cómo recuperar las rentas impagadas si el inquilino ya ha dejado el piso

Descubre cuándo se considera que existe un impago, qué pasos conviene seguir para intentar resolver el problema sin acudir a juicio y cómo actuar si finalmente es necesario iniciar un desahucio.
Cómo recuperar las rentas impagadas si el inquilino ya ha dejado el piso

Cuando un inquilino deja de pagar el alquiler, muchos propietarios no saben exactamente qué hacer ni por dónde empezar. El impago genera incertidumbre, estrés y, en muchos casos, pérdidas económicas importantes. Sin embargo, existen diferentes vías para abordar esta situación, desde soluciones extrajudiciales hasta procedimientos legales para recuperar la vivienda y reclamar la deuda. 

En esta completa guía veremos cuándo se considera que existe un impago, qué pasos conviene seguir para intentar resolver el problema sin acudir a juicio y cómo actuar si finalmente es necesario iniciar un desahucio. A lo largo del artículo te explicaremos las opciones más eficaces para proteger tus derechos como propietario.

Qué se considera impago del alquiler y cuándo actuar

El impago del alquiler se produce cuando el inquilino no abona la renta en la fecha acordada en el contrato de arrendamiento. En la mayoría de los contratos, el pago debe realizarse dentro de los primeros días de cada mes, por lo que si transcurre ese plazo sin que se haya efectuado el pago ya se puede considerar que existe una situación de mora.

Muchos propietarios optan por esperar unos días antes de actuar, ya que en ocasiones el retraso puede deberse a un problema puntual. Sin embargo, cuando el retraso se prolonga o el inquilino deja de responder a los mensajes, es importante empezar a tomar medidas cuanto antes.

Actuar con rapidez permite documentar la deuda desde el primer momento y evitar que el problema se agrave con varios meses impagados. Además, iniciar los pasos adecuados desde el principio facilita que posteriormente se pueda reclamar la deuda o iniciar un proceso judicial si fuese necesario.

Primer paso: intentar una solución extrajudicial con el inquilino

Antes de acudir a los tribunales, lo más recomendable es intentar resolver el conflicto de forma extrajudicial. En muchos casos, una comunicación clara puede ayudar a entender la situación del inquilino y encontrar una solución razonable.

Algunos propietarios logran resolver el problema acordando un calendario de pagos, concediendo un pequeño margen para regularizar la situación o pactando la entrega voluntaria de la vivienda. Este tipo de acuerdos pueden evitar procesos judiciales largos y costosos.

En este punto también puede ser útil recurrir a servicios profesionales de mediación en conflictos de alquiler. Por ejemplo, el servicio de mediación de S-CAIM está orientado a contactar con el inquilino moroso, analizar la situación y tratar de alcanzar un acuerdo antes de iniciar un procedimiento judicial. Este tipo de intervención puede facilitar que el inquilino abandone la vivienda voluntariamente o regularice la deuda, lo que permite al propietario recuperar el control de la situación con mayor rapidez.

La mediación profesional de S-CAIM también ayuda a dejar constancia formal de las comunicaciones y de la voluntad de resolver el conflicto, algo que puede resultar útil si finalmente el caso termina en los tribunales.

Cómo reclamar formalmente la deuda (burofax y requerimiento de pago)

Si la comunicación informal no funciona, el siguiente paso suele ser realizar un requerimiento formal de pago al inquilino. Este proceso se suele realizar mediante el envío de un burofax, ya que permite dejar constancia legal de que el propietario ha reclamado la deuda.

En el burofax se debe indicar la cantidad exacta que se adeuda, el periodo al que corresponde la deuda y un plazo para que el inquilino regularice la situación. Además, se puede advertir de que, si no se realiza el pago, se iniciarán acciones legales.

Este requerimiento es importante porque demuestra que el propietario ha intentado solucionar el problema antes de acudir a los tribunales. En algunos casos, el envío del burofax es suficiente para que el inquilino decida pagar o negociar una salida pactada.

Además, realizar correctamente este paso puede tener implicaciones jurídicas relevantes dentro del proceso de desahucio, por lo que es recomendable redactar el requerimiento con asesoramiento profesional.

Cuándo iniciar un proceso de desahucio por impago

Si el inquilino no responde a las comunicaciones ni al requerimiento de pago, el propietario puede iniciar un procedimiento de desahucio por impago de alquiler. Este proceso permite reclamar judicialmente la recuperación de la vivienda y, al mismo tiempo, exigir el pago de las rentas pendientes.

El momento para iniciar la demanda depende de la estrategia del propietario, pero en general no es recomendable dejar que la deuda se acumule durante muchos meses. Cuanto antes se inicie el procedimiento, antes se podrá recuperar la vivienda.

La demanda de desahucio debe presentarse a través de abogado y procurador, y en ella se incluirá tanto la solicitud de recuperación del inmueble como la reclamación de la deuda acumulada.

Cómo funciona el procedimiento de desahucio en España

Una vez presentada la demanda, el juzgado notificará al inquilino el inicio del procedimiento. En ese momento se le concederá un plazo para pagar la deuda, abandonar la vivienda o presentar oposición a la demanda.

Si el inquilino no paga ni abandona el inmueble, el juzgado fijará una fecha para el lanzamiento, es decir, el momento en el que se procederá a recuperar la vivienda.

En algunos casos el inquilino puede pagar la deuda dentro del procedimiento y evitar el desahucio, aunque esto depende de si se han realizado previamente determinados requerimientos legales.

El objetivo principal de este proceso es garantizar que el propietario pueda recuperar su vivienda y reclamar las cantidades adeudadas de forma legal.

Qué ocurre con la deuda del alquiler pendiente

Recuperar la vivienda no significa necesariamente que la deuda desaparezca. El propietario puede reclamar judicialmente todas las rentas impagadas, así como otras cantidades recogidas en el contrato, como suministros o daños en la vivienda.

Si el inquilino tiene ingresos o bienes, el juez puede ordenar embargos para recuperar las cantidades pendientes. No obstante, en la práctica esto dependerá de la situación económica del arrendatario.

Por este motivo, muchos propietarios priorizan recuperar la vivienda lo antes posible, ya que cada mes adicional de ocupación sin pago incrementa la deuda.

Cuánto tarda un desahucio y qué costes puede tener

El tiempo que tarda un desahucio puede variar dependiendo del juzgado y de si el inquilino presenta oposición a la demanda. En muchos casos el proceso puede prolongarse varios meses desde la presentación de la demanda hasta el lanzamiento.

Además del tiempo, el propietario debe tener en cuenta los costes del procedimiento, que incluyen honorarios de abogado, procurador y posibles gastos adicionales del proceso.

Precisamente por este motivo, muchos propietarios intentan resolver el problema mediante acuerdos o mediación antes de iniciar la vía judicial, ya que esto puede ahorrar tiempo, dinero y complicaciones.

Consejos para evitar problemas de impago en futuros alquileres

Aunque no siempre es posible evitar los impagos, existen medidas que pueden reducir considerablemente el riesgo. Una de las más importantes es realizar una buena selección del inquilino, verificando su estabilidad laboral y su historial de pagos.

También es recomendable redactar un contrato de alquiler claro, establecer garantías adecuadas y documentar correctamente todas las condiciones del arrendamiento.

Además, actuar con rapidez ante los primeros retrasos en el pago permite detectar problemas a tiempo y tomar decisiones antes de que la situación se complique.

Aplicar estas precauciones puede ayudar a que el alquiler se desarrolle con normalidad y a reducir la probabilidad de conflictos en el futuro.

Alfonso

Autor/-a de este artículo

En este portal utilizamos cookies para personalizar el contenido, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Esta información nos ayuda a mejorar tu experiencia y a adaptar el sitio a tus preferencias. Puedes aceptar, configurar o rechazar el uso de cookies en cualquier momento.